Los gigantes caídos del fútbol

Los gigantes caídos del fútbol

En el fútbol moderno existe la tendencia a presuponer que, temporada tras otra, los mismos equipos pelearán por los mismos premios.

Si tratamos de adivinar qué sucedía la temporada pasada por estas mismas fechas, la mayoría de nosotros damos por sentado que el Barcelona o el Real Madrid habían ganado el título español, que el Bayern de Múnich se encontraba más o menos en la misma situación que ahora en Alemania, y que los grandes de siempre se disputaban la gloria en Inglaterra, Italia y el resto de las ligas mundiales. Sin embargo, el éxito no dura para siempre y, como FIFA.com explica a continuación, el fútbol está salpicado de ejemplos de clubes otrora resplandecientes, cuyo brillo se consumió lentamente hasta la oscuridad más absoluta y en algunos casos hasta su completa desaparición.

Wanderers y Spiders maravillan en Inglaterra
La Copa de la FA de Inglaterra es la competición copera más antigua de las que existen en la actualidad en el mundo. En sus primeros tiempos, un club ejerció un dominio absoluto en ella, hasta el punto de que ganó cinco de las siete primeras ediciones. Pero no se llamaba Manchester United, Liverpool o Arsenal; éstos ni siquiera existían en aquella época. El equipo a batir era el londinense Wanderers FC, que había formado su plantilla con muchachos procedentes de los colegios gratuitos de Inglaterra. Su primer triunfo se produjo en 1878. Una década después, el club ya estaba disuelto. Sin embargo, su nombre siguió figurando ente los más importantes de la historia futbolística inglesa y, en 2009, más de 120 años después de haber desaparecido, presumiblemente para siempre, el Wanderers renació de sus cenizas. El año pasado, llegó incluso a participar en una recreación de la primera final de la Copa de Inglaterra para celebrar el 140º aniversario de la competición, aunque en esta ocasión cayó ante su viejo rival, el Royal Engineers, por 7-1, quien se desquitó de esta forma de la histórica derrota recibida en 1872.

El Wanderers constituye el ejemplo más llamativo, pero también hay otros clubes ingleses cuyas grandezas pertenecen a un pasado remoto. El Huddersfield Town, por ejemplo, ganó tres títulos de liga consecutivos a principios de la década de 1920, una gesta que sólo el Arsenal, el Liverpool y el Manchester United han igualado. Su rival de Yorkshire, el Sheffield Wednesday, antiguamente conocido como The Wednesday, alzó el primero de sus cuatro trofeos de máxima división hace 83 años. Y más recientemente, el Nottingham Forest conquistó Inglaterra y además ganó dos Copas de Europa. “Roma no se levantó en un día, pero porque no me llamaron a mí para construirla”, declaró a modo de resumen de sus habilidades el hombre que planeó dichos triunfos, Brian Clough. El Nottingham ha caído en picado desde la marcha del técnico, y lleva ya dos décadas tratando de escapar de la segunda categoría.

Más al norte, Escocia cuenta con su propia epopeya futbolística: la leyenda del Queen’s Park. El equipo del sur de Glasgow, que todavía reside en Hampden Park, el estadio nacional escocés, ha ganado la Copa de Escocia en diez ocasiones, más veces que ningún otro equipo, exceptuando a la pareja hegemónica, el Celtic y el Rangers. El único punto negro en esta estadística es que este año se cumple el 120º aniversario de su éxito más reciente, dado que la insistencia programática de seguir siendo amateur en un deporte de profesionales hundió al Spiders por las categorías de la liga hasta su actual posición en la cuarta división del país. Sin embargo, su fama se mantiene, especialmente por el trabajo que lleva a cabo en la formación de juveniles. Entre sus ex alumnos más brillantes destaca Alex Ferguson, el ex entrenador del Manchester United, quien explicó sobre su primer club: “Haberme formado en el método del Queen’s Park cuando tenía 16 años me sirvió para convertirme en el futbolista y en la persona que soy”.

Colosos alemanes y una institución italiana
La producción de grandes estrellas del fútbol era también una actividad importante para el Dínamo de Dresde y el Dínamo de Berlín durante las décadas de 1970 y 80. Estos grandes de la RDA, que se adjudicaron entre ambos un total de 18 campeonatos, sufrieron una caída de popularidad espectacular tras la reunificación de Alemania. El segundo ya no existe en su forma original, mientras que el Dínamo de Dresde, que apareció en una semifinal de la Copa de la UEFA por última vez en 1989, lucha actualmente contra el descenso a la tercera división de liga.

En Bélgica, el Anderlecht ha conquistado más títulos nacionales que ningún otro equipo, seguido del Club Brujas, que ocupa el segundo puesto en la tabla de campeones históricos. Si nos preguntaran quién ocupa el tercer lugar, cualquiera de nosotros respondería que el Standard de Lieja. Pero no; ese honor corresponde al Union Saint-Gilloise, un conjunto con 11 campeonatos en su palmarés, incluidos cuatro consecutivos entre 1904 y 1907. El club volvió a adquirir relevancia durante la década de 1930, años en los disfrutó de una racha de 60 partidos sin conocer la derrota, que le granjearon el sobrenombre de Union 60. Si bien, entre 1901 y 1926, el representante de Saint-Gilles nunca terminó una temporada de liga fuera del grupo de los cuatro primeros, actualmente se enfrenta a un reto muy diferente. El domingo disputará una eliminatoria que, en caso de perderla, podría abocarlo a la cuarta división.

Una vieja gloria cuyo descenso parece ineludible es el Pro Vercelli. Hace exactamente un siglo, el Bianche Casacche destacaba como una de las grandes potencias del fútbol europeo, y se había llevado el título de Italia en cinco de las seis temporadas anteriores. Hasta la fecha, su cosecha total de siete campeonatos nacionales equivale al global combinado que poseen el Nápoles, el Lazio y el Roma. Pese a todo, el ex coloso del norte del país transitará la próxima campaña por la tercera división después de haber quedado penúltimo de la tabla de la Serie B.

Mientras cae el Pro Vercelli y el Union tiene visos de seguir sus pasos, un grande venido a menos que se encuentra en plena ruta ascendente es el FC Sete francés. El conjunto de la costa sur hizo historia en 1934 al convertirse en el primero que conquistaba el doblete de liga y Copa en Francia. Sin embargo, sufrió un descalabro espectacular que, en 2009, lo llevó a su punto más bajo: la sexta división del país. Con tamaño precipicio que escalar, el Sete ha dado los primeros pasos hacia la recuperación esta temporada al ascender a la segunda posición de la tabla, una clasificación que le da derecho a la promoción.

Otro que pasará la próxima campaña en la quinta división es un club no profesional holandés, el HVV La Haya, cuya situación actual se encuentra a un mundo de distancia de aquellos días en los que ganó diez títulos nacionales. Por lo menos, el equipo sigue existiendo, lo que no se puede decir de la cuarta entidad más laureada de Grecia, el Goudi de Atenas, que terminó sus días en 1940, 25 años después de haber conquistado su quinto y último campeonato de liga.

Viejas glorias de Asia y Sudamérica
Las caídas en desgracia de este tipo no se producen tan sólo en Europa. Al igual que el conjunto griego mencionado, el Dalian Shide ya no existe. No obstante, entre 1994 y 2005 (el año de su último triunfo en el campeonato nacional) se convirtió en el equipo más exitoso de China,  lideró la tabla de la liga en ocho ocasiones y alcanzó la final del Campeonato Asiático de Clubes y de la Copa de Ganadores de Copa del continente. Pero todo terminó para el Dalian el año pasado por culpa de una nefasta situación económica, que obligó al club a retirarse del fútbol competitivo.

En los años 50 y 60, dos clubes de origen armenio dominaron la liga libanesa: Homentmen y Homenmen. Entre ambos, ganaron el título nacional en 11 ocasiones y, sin embargo, ninguno de los dos compite en la primera categoría desde la temporada 2003/04. El Homentmen, tercero en el Campeonato Asiático de Clubes de 1970, disputa actualmente la tercera división.

Sin embargo, ninguno de estos antiguos campeones pierde la esperanza. El Guaraní brasileño sueña con recuperar las glorias de 1978, cuando los legendarios Careca y Zenon espolearon al equipo hasta el primer título nacional de su palmarés. Con la década de 1990 llegó también el renacimiento del club de Campinas de la mano de una nueva generación de grandes estrellas, como Amoroso, Luizao o Djalminha. Sin embargo, a partir de 2001, empezó su cuesta abajo por las diferentes categorías y, la próxima temporada, jugará en la tercera división brasileña.

Para el Guaraní y para la mayoría de estos gigantes caídos, el regreso a las alturas se antoja en estos momentos una posibilidad remota, y en algunos casos poco realista. Pero, como demuestran los ejemplos anteriores, el fútbol no es tan previsible como a veces creemos.

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